¿Preparado para las vacaciones? En un maleta (o mochila), no suele faltar una tablet o un smartphone. Por aquello de ahorrar datos, cuando llegues a tu destino probablemente te enganches a WiFis abiertas en tu destino. Y, generalmente, esto último no es una buena idea. El 80% de nosotros sigue conectado a internet y un 70% nos aferramos a las redes públicas de WiFi para navegar (según datos de un estado realizado por G Data Software). ¿Conoces los peligros a los que te expones al conectarte?

WiFis públicas: mejor evitarlas

En general, las WiFis públicas no están bien protegidas y, en consecuencia, su tráfico de datos es fácilmente interceptable por cualquier amigo de lo ajeno. Por otro lado, los dispositivos móviles acostumbran a carecer de la protección que sí tienen nuestros ordenadores (protocolos, antivirus, etc…). ¿Resultado?

  • Robo de datos transmitidos
  • Robo de datos almacenados en nuestro equipo
  • Infección de nuestro dispositivo

En resumen: nuestras vacaciones pueden truncarse por 30 minutos de conexión gratuita a internet. ¿Aún con todo, vas a conectarte? Aquí tienes algunos consejos a la hora de hacerlo.

Cuatro puntos importantes (y uno fundamental)

Si aún así vas a hacer uso de las redes de terceros cuando estés de viaje, te damos algunas pautas en las que te debes fijar muy bien a la hora de conectarte (aunque te recordamos que conectarte a una red WiFi desconocida siempre supone un riesgo).

  1. El tipo de red importa
    • Si nos conectamos a una red abierta (sin contraseña), los datos pueden ser leídos por cualquiera (tanto el administrador, como los usuarios conectados), sin ser necesario tener unos conocimientos técnicos avanzados.
    • Si nos conectamos a una red protegida (con contraseña, no quiere decir que sea segura), la información debería trasmitirse de forma cifrada. Sin embargo deberemos fijarnos en el sistema de transmisión que utiliza, que, de mayor a menor seguridad son: WPA2, WPA y WEP. Nunca te conectes a una WEP ya que sería comparable con conectarte a una red abierta.
  2. Utiliza siempre conexiones seguras (https). El tráfico de páginas http no está cifrado, es decir, cualquier sniffer (analizador de protocolos) puede “interceptar” nuestras comunicaciones y descrifrarlas. ¡Esto es especialmente importante si introduces información sensible!
  3. No me recuerdes, gracias. Además de gastar más batería, bien preciado cuando estás de vacaciones, las conexiones automáticas pueden pasarnos una mala jugada. Una vez que te hayas conectado a una red WiFi, asegúrate de eliminar el acceso de dicha red a tu dispositivo y, de paso, mantén limpia la lista de puntos de acceso memorizados.
  4. Las actualizaciones son importantes. Mantener tu dispositivo actualizado y con un antivirus (sí, los móviles también pueden tenerlo), reducirá la posibilidades de que nuestro equipo se vea infectado.

El sentido común sería el quinto elemento para completar nuestro kit básico de seguridad en conexiones estivales. ¿Pero cuál es la mejor manera de evitar disgustos? El 3G/4G de nuestro teléfono.